Hoy nos gustaría dedicar esta entrada a la gente que está recolectando la uva en algún viñedo de La Rioja, la Ribera del Duero, Jerez, Rías Baixas y el Penedés, por citar unos cuantos, ya que con los caldos de las uvas que vendimien, se regarán las gargantas de muchos invitados a celebraciones y eventos de empresa o celebraciones familiares, catering con vinos españoles de alta calidad. El calendario de la vendimia es de julio a octubre, en el hemisferio norte y de febrero a abril en el hemisferio sur. Hay que tener presente que la recogida de la uva depende del grado que se quiera de maduración.
A pesar de ser un trabajo arduo, más en el caso de la recogida manual de la uva, Javier Fernández Bobadilla, trabajador de una bodega en La Rioja, en declaraciones a la Cadena SER, dijo al respecto “Es el momento de máxima emoción y no solo para nosotros… ¡Para toda la gente de La Rioja! Y además es el mejor momento para poder venir a visitarnos, pasar el día con nosotros y conocer las interioridades de la vendimia.” Sus palabras invitan a desplazarse hasta el lugar, levantarse bien temprano, vendimiar y tratar de recuperarse del esfuerzo para volver al día siguiente al viñedo. ¡Cansado, pero gratificante!
La jornada de un vendimiador comienza a las 06.00 de la mañana. Hacia las 12.00 del medio día descansa para almorzar durante una hora aproximadamente. Después, reanuda el trabajo hasta las 19.00 de la tarde. Algunos amigos que vendimian por devoción, otros por ayudar a la familia, nos han dicho que es difícil imaginarse lo cansado y duro que esta actividad.
Por suerte, después del gran sacrificio que supone madrugar para vendimiar, viene la recompensa. Vinos para deleitar el paladar de millones de consumidores y así seguir rindiendo culto al dios beodo por excelencia, Baco. 
Si quieres compartir tu experiencia en la vendimia con nosotros estaremos encantados de leerla. 
Buen provecho.