Catering a domicilio
Después de dar un servicio para la aseguradora Chartis, con sede en una de las Torres Kio de Madrid, me gustaría escribir en esta entrada sobre los espacios (que convertimos en improvisadas cocinas) tan dispares en los que realizamos el trabajo que el cliente no ve. Los hay de todos los tamaños, grandes, medianos y pequeños, equipados y por equipar, accesibles e inalcanzables,  luminosos y oscuros,  próximos y lejanos al lugar donde se celebra el evento. Puedo decir que la gran mayoría cuenta con un baño, que además de ofrecer su uso convencional, a nosotros nos sirve como vestuario para que los camareros se cambien de ropa. Nuestro objetivo es seguir disfrutando y padeciendo espacios por mucho, mucho tiempo.
Mientras accedía al interior de la torre desde el parking,  era inevitable que no comparase este lugar con otros en los trabajamos. El personal conoce cada rincón del edificio, está bien señalizado, dispone de instalaciones, plaza de aparcamiento y un buen acceso para los proveedores, los montacargas funcionan y sus dimensiones son adecuadas. Las oficinas, en concreto las de Chartis, tienen un espacio idóneo para el desembarco de todo el aparejo que porta un servicio de catering. Amplio, luminoso, equipado y junto a la sala donde se celebra el evento ¿Qué más se puede decir?
Personalizar el lugar del evento
Es curioso que, a menudo, en el espacio donde se gesta el trabajo que degusta el cliente, pero que no ve, se organiza una fiesta paralela al evento oficial. No imparta la falta de metros cuadrados, no es un problema estar de pie en una escalera y ser un obstáculo para el camarero que porta una bandeja con diez copas de champán, mientras se pueda conversar, reír y coger los primeros canapés.   
Otro tema es cuando trabajamos con particulares. Los servicios se celebran en sus propias viviendas, muy cómodo para nosotros. Disponemos de todo lo necesario y más para preparar el evento.  La única dificultad es que, en determinadas casas, hay que subir y bajar muchas veces una escalera llevando una bandeja cargada de vasos de refrescos, que aunque no lo parezca ¡pesa mucho! 
Somos conscientes de que no siempre vamos a poder trabajar en el espacio perfecto, por eso damos las gracias a todos aquellos que intentan que desarrollemos nuestra labor en el mejor entorno posible. En Chartis, UBS, Barclays, BT, Banco Santander, ING, Womenalia, Banca March y en otras empresas nos sentimos y trabajamos muy a gusto.